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AntiecoIII
31 Jan 2015 Read more

La Improvisación como norma: “El Plan de ajustes económicos de Venezuela – Enero 2015”

AntiecoIIIExtracto.

Como ha sido corriente, esta experiencia de Gobierno Socialista lo que se presenta como planes no va mas allá de un compendio de promesas. En esta oportunidad, peor ni siquiera existe en el ámbito macroeconómico, salvo la intención de efectuar una corrección del tipo de cambio y un nuevo mecanismo de administración del otorgamiento de divisas. Las otras promesas tienen el inconveniente de agravar los desajustes macroeconómicos, pues alimentan el gasto y no la recaudación.

Está ausente una propuesta microeconómica favorable al crecimiento económico y al emprendimiento, solo se menciona un ultimátum que afecta al sistema de logístico del país. No se encuentra en los anuncios una aproximación que desbloquee los fallos del mercado inducidos por las regulaciones. Lo institucional ni se menciona.

Lo que no se señala pero si está en marcha es un conjunto de providencias fiscales que prácticamente hacen del contribuyente un infractor de la ley. Tampoco es una salida, porque con una crisis como la que sufre el país difícilmente las fuentes de recursos tributarios aumenten, mas bien bajo crisis la renta disminuye, y al disminuir, lo hace también la recaudación.

Ámbito macroeconómico

La estabilización económica es uno de los propósitos de las políticas públicas, requiere del mantenimiento de un adecuado equilibrio fiscal entre el gasto y los ingresos públicos, de una gestión acorde de la creación de dinero y de un mecanismo regulador de los pagos internacionales. La evidencia del profundo desajuste de la economía venezolana se refleja: primero, en un altísimo nivel de inflación y escasez, y segundo, en una insuficiencia estructural de reservas internacionales.

En términos de estabilización, Venezuela necesita una racionalización del gasto público y el restablecimiento del equilibrio fiscal, ambos objetivos exigen un gasto orientado hacia el crecimiento económico que genere mayores recursos a través de la recaudación fiscal. Que se anuncia mas gasto corriente. La propuesta gubernamental es de aumento del gasto corriente, no del gasto que induce crecimiento económico: mas becas y aumentos de salarios, con una severa restricción de divisas, amplían y propagan mas la inflación. Hay una propuesta económica que si podría tener impactos sobre el crecimiento: la construcción de viviendas, pero no se dice cómo se financiará ese gasto público de inversión.

Con respecto al mecanismo regulador de los pagos internacionales, la apuesta es clara: una devaluación de la tasa de cambio, manteniendo el racionamiento de divisas, se ha expresado que habrá un mecanismo de pagos por la vía de subasta, pero no se informa en qué consiste, igualmente el tema de ajuste del precio de la gasolina queda en la incertidumbre.

Mientras no se aclare cómo se financiará el programa de viviendas y el nuevo esquema cambiario, la ejecución de las medidas de impacto inmediato, tendrán como fuente de financiamiento la creación de dinero inorgánico, la consecuencia será mas inflación y escasez.

Ámbito microeconómico

No hay ninguna alusión sobre análisis del cómo las empresas y los individuos actuarán hipotéticamente frente a las medidas fiscales, monetarias y administración del tipo de cambio. Ni propuesta para hacer mas eficiente al mercado. Las elocuciones a través de los medios hacen pensar que la naturaleza de las medidas microeconómicas van en la dirección de intensificar el poder discrecional de los funcionarios públicos y de activistas políticos para la intervención, supervisión y administración (en el caso de expropiación) de las cadenas de suministros en el país. Por los diferentes medios nacionales se muestra la actuación de esas personas en las empresas manufactureras y de servicios. En los casos vistos, hasta ahora, de confiscación y expropiación, el control por parte del Gobierno, no ha resuelto el problema, basta con observar lo que ha acontecido desde la producción de cemento, cabillas, hasta la producción de envases de vidrio, es fácil anticipar lo que podría ocurrir a nivel logístico en el país.

Dos consecuencias negativas se derivan de un procedimiento de carácter discrecional como el referido. Primero, las personas cuyo ejercicio discrecional ha sido habilitado para ejercer tareas de supervisión son profesionales con competencias totalmente diferentes a las necesarias para administrar una red logística, la dirección de una red de suministros requiere un profundo conocimiento especializado y experiencia, cuando se transfieren las responsabilidades logísticas a funcionarios públicos, los flujos de aprovisionamiento se rompen, se hacen lentos y se introducen filtraciones en el sistema con pérdidas de materias primas, bienes y servicios. Segundo, los controles de precios crean todo tipo de incentivos perversos a medida que se intensifican, así el costo de no conseguir lo que se busca, mas el costo de la propia búsqueda y mas el costo del tiempo en colas, llegan a ser superiores al costo de infringir la ley, en ese momento es indetenible la proliferación de los mercados negros con su secuela social de erosión de la base productiva del país. Los gestores de escasez, hacedores de cola, informales mas el costo de las regulaciones sumen al país en la miseria propia de los sistemas comunistas.

En tanto no exista una política de regulación a través del mercado, toda medida dará lugar a reasignaciones de recursos desde actividades productivas (manufactura y operaciones logísticas) hacia actividades no productivas (gestores de escasez, de colas de información, gastos de regulación innecesarios). Se alimenta la escasez y la inflación por improductividad del sistema.

Ámbito institucional.

Gran ausencia, que ni se nota en nuestro país, ello es así por dos razones, primero, es un estado con tradición presidencialista y con centralismo en el ejercicio del poder, existe la idea de que la efectividad de una política pública depende las declaraciones de alguien que desde su palco mediático, da órdenes aquí y allá, segundo, no hay independencia y autonomía en los poderes públicos que permita la existencia de contra balances de poder y la supervisión automática y no discrecional de las políticas públicas, esto crea condiciones favorables para que priven sobre el interés público, el interés personal del funcionario con poderes discrecionales.

Mientras no existan contra balances entre las diferentes esferas del poder público, el interés general que debe caracterizar la acción pública, se desviará hacia el interés individual de quienes detentan el poder, actividades de transferencia que destruyen valor.

Los criterios para la formulación de un plan económico de ajustes.

Propuesta macroeconómica:

  • Equilibrio fiscal con reajuste gradual del gasto público hacia la inversión pública y al crecimiento económico.
  • Eliminación de la creación de dinero inorgánico.
  • Eliminación del sistema de ajustes de pagos externos con tipos de cambios diferenciales, con existencia de un sistema de cambio flexible y uno libre en función de subastas en un mercado paralelo.

Propuesta microeconómica

  • Sustitución de las regulaciones discrecionales y de los controles de variables resultados por un mecanismo de regulaciones a través del mercado.
  • Sometimiento de toda regulación a evaluación de impacto regulatorio para evitar los incentivos perversos, el riesgo moral y las asimetrías de información.

Propuesta institucional

  • Eliminación de leyes habilitantes.
  • Legitimación de los poderes públicos de manera que se garantice independencia y autonomía, de los unos con respecto a los otros.

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28 Dec 2014 Read more

El Socialismo de Siglo XXI y la destrucción de la clase media venezolana (Francisco J Contreras M)

EXTRACTO.

La revolución socialista en Venezuela ha sido una experiencia de destrucción de la clase media. Primero, de manera explícita al atacar sus símbolos: una buena casa, una salud resguardada, una educación permanente y extensa y la movilidad social, y segundo, con un sin propósito, pero de mayor daño, a través de la propagación de una cultura de resentimiento social, de revancha, de alimentar ese morbo social justificándolo y promoviéndolo. El socialismo del siglo XXI, se engulló una inmensa riqueza, sin dejar prácticamente nada, ni material, ni intangible, en la tragedia de este país llamado Venezuela, fue una dilapidación para la destrucción, no para construir un país. Algo habrá que salvar mas allá del aprendizaje calamitoso de este episodio que en el tiempo se querrá borrar; ¿Qué podemos salvar de este desastre? Una sola cosa: no puede haber futuro en una sociedad que reproduce gente olvidada en su miseria y otra gente llena de ostentaciones.

El surgimiento de la clase media urbana de Venezuela

La Venezuela de los años cuarenta fue la del surgimiento de una importante clase media conformada en las ciudades venezolanas por inmigrantes españoles, portugueses e italianos y por la migración interna de la Venezuela rural hacia la Venezuela urbana. Los descendientes de esa capa demográfica encontraron una Venezuela con una infraestructura educacional jamás vista, todos tuvieron acceso a una educación gratuita (mayoritariamente) y de calidad.

La renta petrolera aseguró una movilidad social importante, esa generación dio lugar a una clase media acomodada, se pensó que el modelo se generalizaría hacia el futuro, no fue así, se recreó toda una constelación de incentivos que transformó a los venezolanos en buscadores de renta, mas no emprendedores, ya a comienzos del setenta teníamos una Venezuela con una gran parte de su gente excluida y sin posibilidades de acceder a esa clase media acomodada.

Esos excluidos fueron el semillero electoral con el cual el populismo se alimentó, bajo la promesa de asegurar esa movilidad propia de la clase media, pero no se construyó una base productiva de reproducción del capital, lo que se hizo fue distribuir dadivas de todo tipo con una superposición de regulaciones que hacía mas fácil el transito al éxito social por la vía política que a través del emprendimiento.

La parte consciente de destrucción de la clase media a través de sus valores y símbolos.

Esa importante masa de pobres y excluidos fue la que dibujó un nuevo modo de hacer política en el país, el marketing transformó las campañas electorales y también la forma de concebir la política, una clase media sin conciencia política de si, pero a la espera, no de oportunidades para el emprendimiento, sino de aprovechamiento de la renta petrolera, se inclinó siempre electoralmente por quien ofreciera mas dádivas o a lo sumo por un voto llamado “castigo”. El asistencialismo gubernamental no tuvo un proyecto de país para la sustentabilidad económica sino para distribuir los proventos del petróleo, que alimentaron esa cultura parasitaria del venezolano de los últimos 60 años.

De proceso en proceso de votaciones, el marketing electoral, ante el agotamiento de estrategias fundadas en la demagogia populista, pasó a estar centrada esencialmente en el voto castigo. Aprovechar el descontento pasa por la búsqueda de un culpable: el gobierno anterior, supuestos enemigos externos, y por último, lo que con mucho tino aprovechó el Dr. Rafael Caldera cuando apeló al discurso fundado en el resentimiento social, que le permitió gobernar por segunda vez entre 1994 y 1999, es la antesala del éxito electoral del Socialismo del Siglo XXI: la supuesta burguesía que no es otra que la exhausta clase media cada vez menos importante políticamente, como masa de electores, pero si como chivo expiatorio de todos los males púbicos generados por gobiernos incapaces en el servicio a los intereses de la nación, pero muy talentosos para beneficio de la clase política gobernante.

Estratégicamente para el socialismo del siglo XXI, la clase media es su salvavidas político, no hay mejor apalancamiento político que mostrar a la inmensa masa de venezolanos los valores de la clase media como el origen de los males: un buen colegio, una hermosa vivienda, una vida plena de abundancia y de cosas, es la cara de los apegos. El socialismo del siglo XXI, olvida socarrona y arrogantemente, que ser clase media es asumir cargas: asunción de riesgos, trabajo que nunca termina, renuncia de lo que hoy se tiene por una promesa incierta en el futuro, ser responsable de si mismo, precisamente los valores de creación, ingeniosidad e innovación que se encuentran en el origen del éxito de las grandes naciones.

La parte inconsciente de destrucción de la clase media a través del morbo social.

La parte inconsciente proviene del uso del morbo social por parte del gobierno, es el recurso fácil para un mal gobierno porque banaliza el delito, hace que las transgresiones parezcan “normales”, el asunto exige ir a mas en ese comportamiento perverso, que se alimenta a si mismo, en la medida que los resentimientos van apropiándose de cada quien, ya no solo es el gobierno quien recrea males públicos ahora son todos.

Ese morbo social recreado por el socialismo del siglo XXI, se hace presente en la vida del clase media cuando en lugar de humor, se inclina por la comicidad; cuando en lugar del reconocimiento a otro, prefiere la burla; cuando en lugar recurrir a la sabiduría, se pervierte en la viveza; cuando en lugar de confianza, propaga envidias. Todo un cuadro de desunión y de falta de visión compartida, donde cada grupo o partido ve al otro como enemigo, mas adversario que el propio partido de gobierno. La perpetuación en el poder del socialismo del siglo XXI, no solo procede del poder absoluto sino de la propia clase media.

El aprendizaje de la desgracia de la clase media.

El contexto de desarrollo de la clase media es el del estado de derecho y de los poderes públicos independientes y autónomos, son las reglas de juego de una justicia compartida que se mejora a si misma con el tiempo, que convierte a los individuos en ciudadanos. Es lo que hace de la clase media el pulmón que facilita el desarrollo de una nación. Pero eso da libertad a la gente frente al gobierno, para decidir mas para la creación de oportunidades de emprendimiento que para enfrentarse los unos a los otros, en la apropiación de un festín rentístico que ya casi no existe. Una clase media poderosa hace mas difícil, a los políticos en gobierno, sacar provecho personal a partir de la demagogia y del asalto al erario público, el político en gobierno solo podrá obtener provecho personal si su actuación es cónsona con los intereses de la nación.

La frugalidad y un proyecto para hacer de todos unos venezolanos emprendedores es la clave de éxito, no puede haber futuro en una sociedad que reproduce gente olvidada en su miseria y otra gente llena de ostentaciones, es la búsqueda de una vida mejor, con movilidad social, de acceso al bienestar en todos sus órdenes: moral, material y social, esta la verdadera opción. La condición necesaria: una democracia con contra poderes autónomos e independientes, y también, una clase media emprendedora y no predadora.

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23 Dec 2014 Read more

La anti-economía en Venezuela (II): el sesgo de la centralización (Francisco J Contreras M)

EXTRACTO.

Desde el año 1940 hasta el presente en Venezuela ha dominado una cultura abiertamente adversa a la economía. Solo dos modelos de modernización con visión económica consistente de país han sido conocidos: el del Gobierno del Presidente Isaías Medina Angarita (1941-46) y el Gobierno de Carlos Andrés Pérez (1989-93), ambos gobiernos no culminaron su ejercicio, el primero por un golpe de estado y el segundo por un juicio político. Durante los otros períodos presidenciales solo hubo intentos aislados como la “sustitución de importaciones”, la “promoción de exportaciones”, la “Gran Venezuela”, siempre sujetos a la impronta político-ideológica electoral y al populismo. Es una historia donde cualquier intento de ofrecer sustentación económica al proyecto de país fue descalificado con epítetos como “neoliberalismo salvaje”, “tecnocracia”, “desarrollismo”, y últimamente, con cualquier descalificación. Ha sido un escenario donde se ha impuesto una racionalidad centralista del poder y del conocimiento que ha soslayado la potencialidad de bienestar de la propia región carabobeña.

Una cultura signada por el efectismo de lo inmediato.

La formación cívica del venezolano es muy escasa, se cree que los síntomas de los males públicos pueden ser resueltos de forma instantánea, cada quien anda siempre a la espera de un mesías, de un gobierno que le proporcione todo sin esfuerzo alguno. Resulta ser que solo hay progreso si se crea riqueza, que si no se produce no hay nada a repartir, la gente debe convencerse que no es posible mejorar arrebatando a otros lo que le hace falta.

Se ha recreado una cultura donde cada gobernante de turno utiliza la renta petrolera para perpetuarse electoralmente en el poder. Como mínimo hay que impedir constitucionalmente la perpetuación en el poder, debe existir una alternabilidad en el ejercicio de gobierno. Esta es una condición necesaria en un país donde la fuente primaria de creación de valor está en manos del Estado.

El países con renta petrolera bajo control gubernamental, nada obliga al gobierno a promover el crecimiento, ni el desarrollo, pues no depende rentísticamente de lo que produce la sociedad sino de la circunstancia fortuita de ser propietario de la principal fuente generadora de ingresos. Estos estados petroleros no requieren un poderoso sector productivo que genere tributos, ni una clase media ilustrada esencial para el desarrollo, éstos son mas bien una amenaza para sus intereses. Un estado petrolero donde existe perpetuación en el ejercicio del poder requiere una masa de pobres acostumbrados a las dádivas y una clase parásita que vive del lado oscuro de los fallos del mercado, esencialmente de mercados paralelos de toda naturaleza.

La gente asocia su estado de bienestar con la acción gubernamental, el venezolano espera que sea el mismo presidente quien le resuelva todos sus problemas, piensa “Ojalá el Gobierno controle los precios”, “los comerciantes son especuladores”, “se hace cola pero el tiempo pasa rapidito y llega el momento que a uno le toca, hay!! si no fuera por el Presidente”, “con equipa tu casa se pasa trabajo en colas, pero es un regalo”. No hay sentido de responsabilidad hacia si mismo, se espera que el Gobierno lo resuelva todo, la gente no identifica el origen los males públicos con la acción gubernamental.

La idea de unos recursos ilimitados llevó a los políticos y a los economistas a la hipótesis de que era posible liberarse del principio de la escasez, que no se tenía que ser muy cuidadoso en el uso de esos recursos materiales y financieros siempre limitados para evitar despilfarros, sino lograr, como fuere, la plena ocupación de esos recursos y mantener a todos felices liberados de la escasez.

Esa racionalidad tiene efectos importantes, cuando el individuo centra su atención en los males públicos como algo externo e incontrolable, se libera también de toda responsabilidad hacia si mismo. No obstante, nadie está absolutamente desprovisto de recursos y competencias, y tampoco, su contexto externo cercano está pleno únicamente de amenazas. Ubicarse estratégicamente en lo que se posee y en las oportunidades del contexto cercano, permite analizar la acción pública desde lo local. De allí la importancia de ocuparse de la acción política desde el propio ecosistema local y regional.

El federalismo centralizado como cultura.

Los venezolanos han estado tan acogotados y acostumbrados al federalismo centralizado, y es tan cierta esta aseveración, que aún cuando en cada región haya universidades, emprendedores, instituciones y un conocimiento decisivo de si, siempre se busca en la capital alguna voz experta que les diga lo que quieren escuchar, mas no las verdades amargas sobre el esfuerzo y el compromiso necesario para tener éxito.

Regionalmente hemos dejado de lado la localidad de nuestra tragedia, escuchando historias conocidas sobre lo macroeconómico. La descapitalización de la industria carabobeña, inducida por las regulaciones arbitrarias, es atroz. Se ha dejado de lado la destrucción de la base productiva industrial de Carabobo, la cual no ha sido solo por obsolescencia, o por falta de emprendimiento; de mayor daño ha sido el causado al talento humano, a los intangibles. Son temas nuestros, de Carabobo y también del país. La tarea del emprendedor enfrenta la recreación de una cultura laboral adversa a la productividad.

Carabobo industrial, en gran medida se hizo, en los sesenta, desde aquí, con su Universidad de Carabobo en alianza con el Concejo Municipal de Valencia, con unos emprendedores pioneros y unas empresas transnacionales que creyeron en este estado y su visión.

Un segundo impulso industrial se vivió entre finales de los ochenta y mediados de los noventa. Las buenas prácticas de manufactura, de incentivos al conocimiento y bonificación por desempeño, de la aplicación exitosa de los enfoques de calidad total, permitió que muchas empresas exportaran, incluso hacia mercados exigentes como Japón, ejemplo de ello el Grupo Sivensa. Fue una época de esplendor para el Grupo Corimon y para Mavesa, hubo empresas venezolanas cuyas acciones se transaban en las bolsas de valores internacionales. No buscaron apoyo mediático en la capital, ni de expertos en decir lo que se quiere escuchar, se hizo con iniciativa local. Se creó un “Know How” de servicios de consultoría y capacitación, en manufactura, procesos, administración, gerencia con prestigio en América Latina. En Carabobo surgieron organizaciones para la creación de valor como FUNSEIN (http://www.funsein.org/index.php), FUNDAMETAL (http://www.fundametal.edu.ve), CEATE (http://www.fundaceate.com/).

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colas
23 Dec 2014 Read more

La anti-economía en Venezuela (I): la aversión a la microeconomía (Francisco J Contreras M)

EXTRACTO.

Desde el año 1940 hasta el presente en Venezuela ha dominado una cultura abiertamente adversa a la economía. Solo dos modelos de modernización con visión económica consistente de país han sido conocidos: el del Gobierno del Presidente Isaías Medina Angarita (1941-46) y el Gobierno de Carlos Andrés Pérez (1989-93), ambos gobiernos no culminaron su ejercicio, el primero por un golpe de estado y el segundo por un juicio político. Durante los otros períodos presidenciales solo hubo intentos aislados como la “sustitución de importaciones”, la “promoción de exportaciones”, la “Gran Venezuela”, siempre sujetos a la impronta político-ideológica electoral y al populismo. Es una historia donde cualquier intento de ofrecer sustentación económica al proyecto de país fue descalificado con epítetos como “neoliberalismo salvaje”, “tecnocracia”, “desarrollismo”, y últimamente, con cualquier descalificación. Ha sido un escenario donde se ha impuesto una racionalidad centralista del poder y del conocimiento que ha soslayado la potencialidad de bienestar de la propia región carabobeña.

El razonamiento económico en Venezuela.

En Venezuela existe una aversión tan grande hacia la economía que hasta los propios economistas evitan el análisis mas allá de la esfera macroeconómica, prevalece la idea de que el razonamiento económico no es el mas adecuado porque supone penalidades que a nadie le gusta asumir, por lo tanto una amenaza para el posicionamiento en procesos electorales. Hay una suerte de contubernio para eludir la responsabilidad, de tomar decisiones que involucran el compromiso y la participación activa de la gente para producir y generar valor, no para recibir dádivas sin contrapartida alguna. Es una especie de anti-economía que ha hecho tanto o mas daño que la anti-política. En las sucesivas líneas vamos a reflexionar sobre ese modo particular de entender a la economía en nuestro país. En nuestro país existe una permanente crítica hacia el oficio de la economía, no carente de interés, sobre todo de interés político.

Una economía dominada por el enfoque macroeconómico.

La economía tiene una complejidad tal, que cualquier medida aislada, la que sea, no da lugar por si misma buenos resultados. El discurso dominante centra su atención en el estado de la inflación, en la insuficiencia de divisas, en la escasez de bienes y servicios, en un gobierno que gasta sin alcanzar buenos resultados, y por último, en la inseguridad. Todos estos problemas son vistos como manifestaciones de desequilibrios profundos a nivel monetario (emisión inorgánica de dinero), a nivel fiscal (déficit fiscal), a nivel cambiario (insostenibilidad del régimen de control de cambios), a nivel judicial (por impunidad y falta de autonomía de los poderes públicos).

Con una aproximación parcial macroeconómica se puede concluir erróneamente que tratando cada tema de manera aislada tenemos la solución de todos los problemas del país, así bastaría con:

  • Controlar la emisión inorgánica de dinero, por la vía de una dolarización o de una enmienda que impida constitucionalmente hacerlo.
  • Eliminar el déficit fiscal.
  • Unificar del sistema cambiario y eliminar del control de cambios.
  • Restituir la autonomía de los poderes públicos.

Medidas necesarias que deberíamos acometer de inmediato si se quiere devolver la tranquilidad y sosiego a los venezolanos, pero no son suficientes cada una aislada de las otras.

Este enfoque parcial puede conducir al desastre, pues los eventos mencionados son signos de un mal mayor relacionado con el impacto regulatorio de la acción gubernamental y con la propagación de una racionalidad a nivel de las decisiones individuales (del individuo, del funcionario, de la empresa, del propietario), donde se recrean todos los incentivos para la ineficiencia, la inefectividad y la ineficacia, para hacer cualquier cosa menos para crear valor.

De igual manera, se sugiere a la gente acciones como:

  • Prepárese y adquiera bienes duraderos de crucial importancia pues lo que viene es de pronóstico reservado.
  • Tome deuda para que compre hoy con mayor poder adquisitivo lo que mañana no podrá adquirir o simplemente no encuentre. Usted podrá pagar porque será inevitable que no se den aumentos en sueldos y salarios.

Basta con imaginar lo que podría acontecer si todos los venezolanos se lanzan a la calle a ejecutar las acciones que les recomiendan algunos expertos. En la actualidad ya tenemos algunas señales de las consecuencias de esas acciones:

  • Colas, con todos los males que les acompañan: los cuida puestos, los administradores de tickets de racionamiento, todo tipo de actividad que suman costos sin crear valor.
  • Delincuencia y banalización del delito: atracos en colas, estafas, violencia en los sitios de espera, todo tipo de mal público sin control.

Así que los expertos, con muy buenas intenciones, difunden patrones de comportamiento que de ser seguidos por la gente conducirían a una situación de caos y violencia. Si tiene alguna duda de lo aquí dicho, intente comprar una batería sin vivir la penuria de adquirirla, sin pago adicional, sin cola, ni espera.

La panoplia de regulaciones es tal que los ciudadanos están en una condición de delito técnicamente inevitable, y paradójicamente, la impunidad y la laxitud frente al delito es tan grande que puede resultar en términos costos beneficios mejor opción el delito que el buen comportamiento cívico.

Una economía sin presencia de razonamiento microeconómico.

Los párrafos anteriores ponen en evidencia que hay algo mas y de igual importancia en el saber económico: la acción regulatoria del gobierno, en ausencia de estudio de sus impactos, puede dar lugar a comportamientos inesperados de quien toma decisiones, que lejos de mejorar una situación la empeora. Ejemplo típico de un adefesio de política pública es: la inamovilidad laboral, esta política puede dar lugar a las consecuencias siguientes:

  • Como difícilmente se puede calificar un despido y el salario no alcanza, el trabajador no va al trabajo, como debe y hace otras actividades informales, nadie lo puede botar (extracción de renta, riesgo moral e incentivo perverso).
  • Como resulta difícil gestionar un despido, por muy justificado que sea, se busca un gestor bien relacionado que resuelva el problema ante las instancias públicas, y que libere la conciencia de algo poco ético que hará el gestor (asimetría de información e incentivo perverso).
  • Cómo en una convención colectiva siempre hay que acordar propuestas fuera de toda racionalidad económica, entonces se negocia con sindicatos profesionales para que reduzcan ese costo con pagos por la firma del convenio, se exprime a la organización hasta su destrucción (tragedia de los comunes, asimetría de información e incentivo perverso).

Esto ocurre de manera generalizada cuando se asume que las regulaciones no tienen efecto secundario y se olvida que al igual que los fármacos en medicina tienen efectos que pueden ser peor que la enfermedad.

Una economía fuera del contexto institucional.

En economía los fallos del mercado se administran con normas sujetas a previo análisis de impacto regulatorio, para evitar otras imperfecciones derivadas de las mismas normas, en términos de incentivos perversos, asimetrías de información y riesgo moral. En materia política la acción gubernamental es una sesión o delegación de poder, que de manera transitoria hace la sociedad a unas pocas personas, para ejercer el poder en su nombre, ante la imposibilidad de que todos los miembros de la sociedad cada uno por su lado pueda administrar los fallos del mercado y la producción de bienes y servicios públicos.

Esa delegación de poder para el ejercicio de la acción pública debe estar sujeta a contrapesos de poder, de manera que se aminore la posibilidad del ejercicio abusivo e interesado de esa delegación por parte de los funcionarios y gobernantes. Los poderes públicos deben ser autónomos e independientes, unos en relación con los otros.

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16 Dec 2014 Read more

El inevitable ajuste económico de Venezuela 2015: ¿Será un mal público? (Francisco J Contreras M)

EXTRACTO.

Inevitable la venida de ajustes económicos en Venezuela. El debate en los medios políticos y económicos se centra en los equilibrios macroeconómicos y las variables resultado: inflación, desempleo, escasez, recesión, déficit fiscal y tipo de cambio. Nuestro país es un lugar donde la responsabilidad de los gobiernos, en la gestión de los problemas económicos, siempre ha encontrado algún tipo de justificación para soslayar dicha responsabilidad. Al común de la gente le es fácil asociar un aumento de precios con el comerciante pero no tan fácil con el déficit fiscal y la emisión inorgánica de dinero. Cuando el precio del petróleo sube, el gobierno capitaliza afirmando que es un logro de su política exterior, cuando las cosas van mal le endosa la culpa a otros: es una conspiración. Este escrito muestra argumentos sobre la posibilidad real de superar la crisis.

Las limitaciones de las políticas de ajuste del tipo de cambio.

Es usual creer que al depreciar o devaluar el signo monetario se encarezcan las importaciones y se abaraten las exportaciones, es corriente escuchar en nuestro país que no es posible exportar productos no tradicionales porque la moneda está sobrevaluada, así de fácil se concluye que al aumentar lo exportado y disminuir lo importado se revierte la salida de divisas y se relanza el desarrollo económico.

Sin embargo, este argumento tropieza con varios obstáculos, primero, los productos de exportación, en un mundo globalizado, tienen un componente importado, muchas veces nada despreciable y segundo, los precios de los componentes nacionales a la larga se ajustan en alguna proporción de la depreciación. Peor aun, muchos productos con ventajas comparativas de costos, se ajustan de forma instantánea con el tipo de cambio, tal es el caso de los productos siderúrgicos en Venezuela, a la larga la depreciación requiere, luego de ajustes sucesivos de precios, nuevas depreciaciones.

En países grandes estas medidas son mas eficaces ya que su gran volumen de comercio afecta los precios internacionales, cuando dejan de importar, los precios en el mercado mundial caen, con lo cual el costo de producir una unidad de poder adquisitivo, a través del comercio internacional es menor que en un país pequeño como Venezuela. Que en EEUU (país grande) aumente la oferta de petróleo, tiene efectos sobre su precio, que en Venezuela (país pequeño) aumente la producción de arroz no tiene efectos sobre los precios internacionales del mismo.Deval_1

Nuestra tesis es que este tipo de política tiene menos efectividad en países como el nuestro, y que aun cuando inevitables, solo ofrecen un segundo aire, que tiene que ser sabiamente aprovechado para lanzar un verdadero proyecto de país por medio del concurso de todos los venezolanos y no como esta ocurriendo con una lucha fraticida, donde unos pocos quieren imponer a los otros, un proyecto político cargado de ideología y sin fundamentación económica.

El Gobierno como beneficiario de políticas de ajuste de la tasa de cambio.

El único ganador con políticas de ajustes fundadas en el tipo de cambio resulta ser el gobierno, que gracias a las mal llamadas ganancias cambiarias, puede compensar monetariamente sus insuficiencias fiscales, esta política permite aumentar el gasto público sin medidas impopulares como el aumento de los tributos o de racionalización del gasto público. Sin embargo, a la larga el efecto inflacionario resulta mayor y más perjudicial para los que tan solo derivan sus ingresos del trabajo. Mas temprano que tarde la gente percibe que aun cuando sus ingresos aumentan, paradójicamente compran menos que cuando ganaban menos, la presión social no se hace esperar y la inestabilidad política se acrecienta, la confianza se desvanece, los capitales buscan refugio seguro fuera del país.Deval_2

Se cierra un círculo causal acumulativo que necesita, como la droga para el adicto, más depreciación o devaluación y la vorágine sigue, muy pocos se benefician de ello: los funcionarios públicos que poseen información que el resto no tiene y actúan estratégicamente a favor de sus propios intereses sean pecuniarios, políticos o electorales. Otros tal vez puedan compensar el proceso y hasta ganar, las grandes empresas con las que el Gobierno conviene tratos para mantener alguna fachada de éxito, las empresas que han vivido bajo la sombra protectora del estado, con la excepción de esta simbiosis perversa, el resto, la inmensa mayoría se hunde económicamente y acelera su tránsito hacia la miseria.

Políticos y economistas.

Atrapados en la inmediatez y su apego al poder, al lucro, a la materialidad, a su propia seguridad, los voceros del Gobierno, no se les ocurre otra alternativa diferente a la de recurrir a los impuestos, regulaciones y creciente fiscalización, y desvían los pocos recursos, de quienes sobreviven y producen, para calmar la inestabilidad y la desocupación, es así que transformamos la escasa capacidad de generar riqueza en consumo, como el psiquiatra que vende el diván, vive al momento con el producto de la venta pero pierde su medio de trabajo. El problema no termina, pues la misma o más cantidad de dinero circula, mientras menos bienes y servicios se producen, el resultado: más inflación con desempleo. Gira de nuevo la rueda y se acumulan presiones y males que en cualquier momento pueden hacer explosión y definitivamente dar al traste con lo que queda de democracia.Deval_4

Proletarización de la clase media es otro efecto de las medidas económicas. El encarecimiento excluye una gran proporción de venezolanos del mercado de viviendas y del automotriz, consumos representativos de la clase media venezolana. Un posible aumento del IVA (Impuesto al Valor Agregado) y la aplicación del IDB (Impuesto al Débito bancario), acrecentarían la erosión del poder adquisitivo y el desempleo, de manera que esta capa social disminuye en tamaño y se postra ante las circunstancias. Este grupo social, en vías de desaparición, es el que mas contribuye con el desarrollo de un país, profesionales, pequeños empresarios de vital importancia para la prosperidad en vías de desaparición.

Historias repetidas

En definitiva la historia se repite, la política económica en Venezuela se ha limitado históricamente a dos opciones: o se mantiene fijo el tipo de cambio, cuando el negocio petrolero va bien, o se devalúa o deprecia el bolívar, cuando el negocio petrolero va mal. Esto es a nuestro juicio una muestra la irresponsabilidad de quienes han gobernado este país, sean de la IV o de la V República, no hay diferencias. Hemos sido gobernados por gente cuyo interés por el país no supera los límites de una retórica demagógica y populista.

Cualquier iniciado en economía sabe que si el gobierno gasta más allá de sus ingresos, es inevitable la inflación y que si además ese gasto no se orienta a la inversión y se asigna discrecional y caprichosamente, según los designios del presidente de turno, tendremos no solo inflación, sino también desocupación. El grado en que sea dominante la inflación o la desocupación dependerá del grado de autoritarismo y poder que tenga el gobernante.

No hemos tenido estadistas que ofrezcan una visión de futuro, posible y deseable para el país y que generen la sinergia social necesaria para el desarrollo, sino caudillos, con muchas ocurrencias que ellos califican como “planes de desarrollo”. Ocurrencias cuya efectividad se mide por el éxito del demagogo en cada contienda electoral, primero sobre la base del antagonismo y la desunión de los venezolanos y segundo, a través del despilfarro del gasto público, en dádivas y asignaciones a los seguidores del régimen, ocultas bajo el falso manto de programas de ayuda a supuestas redes sociales en el combate a la pobreza. Resulta fácil ser presa de la tentación y pensar: ¿Será acaso que éxito electoral de nuestros partidos, consiste en la manipulación y el engaño de la creciente masa de pobres del país?, ¿Será una manera de aprovecharse de la pobreza, sin resolverla?Deval_5

Economistas y propuestas

Siempre se nos dice a los economistas que criticamos y no proponemos, adelantándonos al planteamiento reflexionaremos, para finalizar, manifestando que existen opciones, entre ellas opinaremos sobre la que consideramos mas serias desde el punto de vista económico y mostraremos nuestra propia percepción. Este análisis esta formulado en términos de viabilidad política, pues coincidimos con la idea de realizar reformas fiscales y sobre la necesidad de reformas institucionales previas

En una crisis de múltiples connotaciones, no únicamente económica, sino también, moral, ética y política, además con una necesidad, que no admite retraso, de crecimiento económico, de acumulación de capital, no se puede pensar en otra alternativa que recurrir al ahorro externo, en forma de inversiones extranjeras, abaratando el crédito internacional. Ahora, no olvidemos que el capital no tiene patria y que fluye hacia donde encuentra seguridad, confianza, éstas solo se restituyen y mejoran cuando existen instituciones públicas autónomas, independientes y bien sustentadas democráticamente. Definitivamente, reiteramos los funcionarios públicos, comenzando por el Presidente, tienen que ser servidores públicos, con el mínimo poder necesario para ejercer sus funciones. Sin menosprecio al servicio de ornato, cuido y mantenimiento de los edificios, los gerentes públicos son conserjes que administran transitoriamente los recursos de la Nación y no dueños de hacienda, son simplemente administradores temporales de la Hacienda Pública, no propietarios de un fundo llamado Venezuela.

La propuesta

  • Estrategia:
    • Convocatoria nacional y extra nacional de lucha contra la pobreza.
    • Asegurar el funcionamiento democrático e independiente de los poderes públicos.
    • Reducción constitucional de las atribuciones del Presidente de la República.
    • Convocatoria nacional para el logro de un consenso suficientemente amplio para asegurar la base política para el cambio propuesto y la recuperación de la confianza.
  • Viabilidad:
    • Si se logra legitimar el proyecto de un país con instituciones democráticas, autónomas e independientes se podrá recurrir al ahorro externo.

Recomendaciones

Crear un ambiente que propicie el desarrollo del capital social:

  • Incrementar los mecanismos de rendición de cuentas de las instituciones públicas.
  • Proveer espacios para una interacción eficaz entre lo público y lo privado.
  • Invertir en la ciudadanía a través de la educación.
  • Evaluar la posibilidad de fortalecer y promover el capital social en las políticas públicas.

Promover el Capital Social:

  • Crear una cultura de la información.
  • Invertir en la capacidad organizacional de los pobres, especialmente en aspectos vinculantes y participativos.
  • Promover un enfoque público-privado para el diseño, implementación y monitoreo de servicios públicos.

Retos empresariales

  • Aprovechar oportunidades coyunturales.
  • Capitalizar eventual giro de la economía.
  • Proteger el valor de las marcas.
  • Seguir activos en la búsqueda de eficiencias.
  • Identificar nichos para crecer.
  • Creatividad y flexibilidad.
  • Planificar inversiones con visión de mediano plazo.

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