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30 Jun 2015 Read more

La clase media venezolana, la mas afectada por el estallido estanflacionario

El empobrecimiento y ocaso de la clase media venezolana.

El estallido estanflacionario ocurrido en Venezuela tiene un impacto diferente sobre la gente en función de su condición social. Se ha asumido que quienes son los mas afectados por procesos inflacionarios son aquellos que tienen, como medio de sustento, tan solo  un sueldo o salario fijo, ciertamente no pueden eludir la pérdida de poder adquisitivo, como aquellos con ingresos indexados con la inflación. No obstante, quienes pertenecen a la clase media y no tienen las facilidades de tiempo para la búsqueda de bienes y servicios escasos, ni para hacer colas, tienen que recurrir a los mercados negros, donde la inflación es mayor, pues en esos mercados los precios se indexan con el llamado mercado paralelo del dólar. La clase media venezolana es la que mas se empobrece con el caos económico.

Un estallido estanflacionario asimétrico.

En nuestra anterior entrega “Estallido inflacionario, hiperinflacionario o hiperestanflacionario”, concluimos que ajustando la variación canasta básica del CENDA, en función de la variación del índice de escasez, tendríamos un lapso superior a tres años (2013, 2014 y 2015), con una inflación mayor a los tres dígitos, lo cual es un signo de hiperinflación. Por otra parte, un entorno como éste que presenta durante el año 2014, cuatro trimestres seguidos, con un decrecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), nos remite a un inminente estallido hiperestanflacionario.

En Venezuela, quienes pertenecen a la clase media, no tienen las facilidades para abandonar sus puestos de trabajo, durante la jornada laboral e invertir tiempo en búsqueda y colas, para proveerse de bienes y servicios esenciales, en mercados populares, en MERCAL o en PDVAL. Tienen que recurrir a los gestores de la escasez, mejor conocidos en nuestro medio con el nombre de “bachaqueros”. Ahora bien cuál es el impacto en deterioro del poder adquisitivo para quienes tienen que compensar la penuria comprando a los gestores de la escasez. En las próximas líneas desarrollaremos una metodología para estimar el impacto inflacionario corregido por la escasez, para quienes no tienen acceso a los mercados populares y a los precios regulados.

Inflación ajustada por escasez para quienes compran en los mercados negros.

Para corregir el impacto de la inflación según la escasez para quienes no pueden invertir en tiempo para búsqueda y colas, se procederá de la siguiente manera:

Primera premisa: se supone que para quienes acuden a los gestores de escasez (bachaqueros), el precio al cual realizan las transacciones en el mercado negro, se ajusta con el deterioro de la tasa de cambio en el mercado paralelo (TCP). Ese deterioro alcanza en un año, a junio de 2015, un 468%, lo cual equivale a decir que desde Junio del 2014 a Junio del 2015, lo que se adquiere en el mercado negro tiene un impacto de alza de precios de 468%.

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Segunda premisa: lo que no se adquiere en los mercados negros se ajusta con la inflación (INF), como aproximación de la inflación, se ha utilizado el valor de la canasta básica (CB), formulada por el CENDA. Se evaluaron las series temporales mensuales, del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y de la Canasta Básica del CENDA, desde el año Enero 2005 a Diciembre 2014, el análisis arrojó el siguiente resultado:

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Estos coeficientes permiten justificar el uso de la Canasta Básica del CENDA, como alternativa al Índice Nacional de Precios al Consumidor.

El estimador para la inflación es:

INF = 685,612 + 0,55 * CB

La tabla de datos y estimaciones es la siguiente:

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Si se anualiza el valor de la Canasta Básica hacia delante, al final del 2015 alcanzará Bs 68.948, de este modo se puede hacer una predicción de 128 % de alza de precios en los bienes y servicios que se transan en mercados populares, MERCAL y PDVAL.

Tercera premisa: como no se posee información sobre el índice de escasez (IE) desde marzo 2014, utilizaremos como referencia una estimación en función de variables con las cuales la escasez guarda una significativa relación, ellas son: la liquidez monetaria ampliada (LM) y las Reservas Internacionales Netas (RIN). Se evaluaron series temporales anuales de los datos históricos desde el año 2003 al 2014, los niveles de relación entre esas variables se califica con los siguientes resultados:

IE = F(LM, LM)

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IE = 9,736+ 2,106-5 * LM + 3,272-10 * RIN *LM

La tabla de datos y estimaciones es la siguiente:

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Con los niveles de Reservas Internacionales Netas y de Liquidez Monetaria Ampliada correspondientes al mes de junio 2015, la escasez estimada alcanza 49%, la cual es la proporción que una persona de la  clase media tiene que complementar en sus compras a través de los gestores de escasez.

Cuarta premisa: el impacto total (IT) en el deterioro del poder adquisitivo, se estimará como un promedio ponderado de la variación del valor de la canasta básica (VAR CB) y de la variación de la tasa de cambio en el mercado paralelo (VAR TCP) , según el índice de escasez (IE).

IT = VAR CB * IE + VAR TCP * (1-IE)

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Quien no recurre a los gestores de escasez, tiene tiempo para la búsqueda y para hacer cola es impactado con un 128% de inflación, quien se ve obligado a recurrir a los gestores de escasez sufre un impacto en su poder adquisitivo de 295% de inflación.

La clase media en Venezuela en un franco proceso de empobrecimiento.

La brecha que origina el efecto conjunto de la escasez y de los mercados negros, para la clase media (295% de inflación), se traduce en un impacto diferencial estimado, para el año 2015, de 130% adicional sobre la inflación que soportan quienes tienen el tiempo disponible para la búsqueda y espera en colas para aprovisionarse de bienes y servicios (128% de inflación esperada).

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28 Dec 2014 Read more

El Socialismo de Siglo XXI y la destrucción de la clase media venezolana (Francisco J Contreras M)

EXTRACTO.

La revolución socialista en Venezuela ha sido una experiencia de destrucción de la clase media. Primero, de manera explícita al atacar sus símbolos: una buena casa, una salud resguardada, una educación permanente y extensa y la movilidad social, y segundo, con un sin propósito, pero de mayor daño, a través de la propagación de una cultura de resentimiento social, de revancha, de alimentar ese morbo social justificándolo y promoviéndolo. El socialismo del siglo XXI, se engulló una inmensa riqueza, sin dejar prácticamente nada, ni material, ni intangible, en la tragedia de este país llamado Venezuela, fue una dilapidación para la destrucción, no para construir un país. Algo habrá que salvar mas allá del aprendizaje calamitoso de este episodio que en el tiempo se querrá borrar; ¿Qué podemos salvar de este desastre? Una sola cosa: no puede haber futuro en una sociedad que reproduce gente olvidada en su miseria y otra gente llena de ostentaciones.

El surgimiento de la clase media urbana de Venezuela

La Venezuela de los años cuarenta fue la del surgimiento de una importante clase media conformada en las ciudades venezolanas por inmigrantes españoles, portugueses e italianos y por la migración interna de la Venezuela rural hacia la Venezuela urbana. Los descendientes de esa capa demográfica encontraron una Venezuela con una infraestructura educacional jamás vista, todos tuvieron acceso a una educación gratuita (mayoritariamente) y de calidad.

La renta petrolera aseguró una movilidad social importante, esa generación dio lugar a una clase media acomodada, se pensó que el modelo se generalizaría hacia el futuro, no fue así, se recreó toda una constelación de incentivos que transformó a los venezolanos en buscadores de renta, mas no emprendedores, ya a comienzos del setenta teníamos una Venezuela con una gran parte de su gente excluida y sin posibilidades de acceder a esa clase media acomodada.

Esos excluidos fueron el semillero electoral con el cual el populismo se alimentó, bajo la promesa de asegurar esa movilidad propia de la clase media, pero no se construyó una base productiva de reproducción del capital, lo que se hizo fue distribuir dadivas de todo tipo con una superposición de regulaciones que hacía mas fácil el transito al éxito social por la vía política que a través del emprendimiento.

La parte consciente de destrucción de la clase media a través de sus valores y símbolos.

Esa importante masa de pobres y excluidos fue la que dibujó un nuevo modo de hacer política en el país, el marketing transformó las campañas electorales y también la forma de concebir la política, una clase media sin conciencia política de si, pero a la espera, no de oportunidades para el emprendimiento, sino de aprovechamiento de la renta petrolera, se inclinó siempre electoralmente por quien ofreciera mas dádivas o a lo sumo por un voto llamado “castigo”. El asistencialismo gubernamental no tuvo un proyecto de país para la sustentabilidad económica sino para distribuir los proventos del petróleo, que alimentaron esa cultura parasitaria del venezolano de los últimos 60 años.

De proceso en proceso de votaciones, el marketing electoral, ante el agotamiento de estrategias fundadas en la demagogia populista, pasó a estar centrada esencialmente en el voto castigo. Aprovechar el descontento pasa por la búsqueda de un culpable: el gobierno anterior, supuestos enemigos externos, y por último, lo que con mucho tino aprovechó el Dr. Rafael Caldera cuando apeló al discurso fundado en el resentimiento social, que le permitió gobernar por segunda vez entre 1994 y 1999, es la antesala del éxito electoral del Socialismo del Siglo XXI: la supuesta burguesía que no es otra que la exhausta clase media cada vez menos importante políticamente, como masa de electores, pero si como chivo expiatorio de todos los males púbicos generados por gobiernos incapaces en el servicio a los intereses de la nación, pero muy talentosos para beneficio de la clase política gobernante.

Estratégicamente para el socialismo del siglo XXI, la clase media es su salvavidas político, no hay mejor apalancamiento político que mostrar a la inmensa masa de venezolanos los valores de la clase media como el origen de los males: un buen colegio, una hermosa vivienda, una vida plena de abundancia y de cosas, es la cara de los apegos. El socialismo del siglo XXI, olvida socarrona y arrogantemente, que ser clase media es asumir cargas: asunción de riesgos, trabajo que nunca termina, renuncia de lo que hoy se tiene por una promesa incierta en el futuro, ser responsable de si mismo, precisamente los valores de creación, ingeniosidad e innovación que se encuentran en el origen del éxito de las grandes naciones.

La parte inconsciente de destrucción de la clase media a través del morbo social.

La parte inconsciente proviene del uso del morbo social por parte del gobierno, es el recurso fácil para un mal gobierno porque banaliza el delito, hace que las transgresiones parezcan “normales”, el asunto exige ir a mas en ese comportamiento perverso, que se alimenta a si mismo, en la medida que los resentimientos van apropiándose de cada quien, ya no solo es el gobierno quien recrea males públicos ahora son todos.

Ese morbo social recreado por el socialismo del siglo XXI, se hace presente en la vida del clase media cuando en lugar de humor, se inclina por la comicidad; cuando en lugar del reconocimiento a otro, prefiere la burla; cuando en lugar recurrir a la sabiduría, se pervierte en la viveza; cuando en lugar de confianza, propaga envidias. Todo un cuadro de desunión y de falta de visión compartida, donde cada grupo o partido ve al otro como enemigo, mas adversario que el propio partido de gobierno. La perpetuación en el poder del socialismo del siglo XXI, no solo procede del poder absoluto sino de la propia clase media.

El aprendizaje de la desgracia de la clase media.

El contexto de desarrollo de la clase media es el del estado de derecho y de los poderes públicos independientes y autónomos, son las reglas de juego de una justicia compartida que se mejora a si misma con el tiempo, que convierte a los individuos en ciudadanos. Es lo que hace de la clase media el pulmón que facilita el desarrollo de una nación. Pero eso da libertad a la gente frente al gobierno, para decidir mas para la creación de oportunidades de emprendimiento que para enfrentarse los unos a los otros, en la apropiación de un festín rentístico que ya casi no existe. Una clase media poderosa hace mas difícil, a los políticos en gobierno, sacar provecho personal a partir de la demagogia y del asalto al erario público, el político en gobierno solo podrá obtener provecho personal si su actuación es cónsona con los intereses de la nación.

La frugalidad y un proyecto para hacer de todos unos venezolanos emprendedores es la clave de éxito, no puede haber futuro en una sociedad que reproduce gente olvidada en su miseria y otra gente llena de ostentaciones, es la búsqueda de una vida mejor, con movilidad social, de acceso al bienestar en todos sus órdenes: moral, material y social, esta la verdadera opción. La condición necesaria: una democracia con contra poderes autónomos e independientes, y también, una clase media emprendedora y no predadora.

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16 Dec 2014 Read more

El inevitable ajuste económico de Venezuela 2015: ¿Será un mal público? (Francisco J Contreras M)

EXTRACTO.

Inevitable la venida de ajustes económicos en Venezuela. El debate en los medios políticos y económicos se centra en los equilibrios macroeconómicos y las variables resultado: inflación, desempleo, escasez, recesión, déficit fiscal y tipo de cambio. Nuestro país es un lugar donde la responsabilidad de los gobiernos, en la gestión de los problemas económicos, siempre ha encontrado algún tipo de justificación para soslayar dicha responsabilidad. Al común de la gente le es fácil asociar un aumento de precios con el comerciante pero no tan fácil con el déficit fiscal y la emisión inorgánica de dinero. Cuando el precio del petróleo sube, el gobierno capitaliza afirmando que es un logro de su política exterior, cuando las cosas van mal le endosa la culpa a otros: es una conspiración. Este escrito muestra argumentos sobre la posibilidad real de superar la crisis.

Las limitaciones de las políticas de ajuste del tipo de cambio.

Es usual creer que al depreciar o devaluar el signo monetario se encarezcan las importaciones y se abaraten las exportaciones, es corriente escuchar en nuestro país que no es posible exportar productos no tradicionales porque la moneda está sobrevaluada, así de fácil se concluye que al aumentar lo exportado y disminuir lo importado se revierte la salida de divisas y se relanza el desarrollo económico.

Sin embargo, este argumento tropieza con varios obstáculos, primero, los productos de exportación, en un mundo globalizado, tienen un componente importado, muchas veces nada despreciable y segundo, los precios de los componentes nacionales a la larga se ajustan en alguna proporción de la depreciación. Peor aun, muchos productos con ventajas comparativas de costos, se ajustan de forma instantánea con el tipo de cambio, tal es el caso de los productos siderúrgicos en Venezuela, a la larga la depreciación requiere, luego de ajustes sucesivos de precios, nuevas depreciaciones.

En países grandes estas medidas son mas eficaces ya que su gran volumen de comercio afecta los precios internacionales, cuando dejan de importar, los precios en el mercado mundial caen, con lo cual el costo de producir una unidad de poder adquisitivo, a través del comercio internacional es menor que en un país pequeño como Venezuela. Que en EEUU (país grande) aumente la oferta de petróleo, tiene efectos sobre su precio, que en Venezuela (país pequeño) aumente la producción de arroz no tiene efectos sobre los precios internacionales del mismo.Deval_1

Nuestra tesis es que este tipo de política tiene menos efectividad en países como el nuestro, y que aun cuando inevitables, solo ofrecen un segundo aire, que tiene que ser sabiamente aprovechado para lanzar un verdadero proyecto de país por medio del concurso de todos los venezolanos y no como esta ocurriendo con una lucha fraticida, donde unos pocos quieren imponer a los otros, un proyecto político cargado de ideología y sin fundamentación económica.

El Gobierno como beneficiario de políticas de ajuste de la tasa de cambio.

El único ganador con políticas de ajustes fundadas en el tipo de cambio resulta ser el gobierno, que gracias a las mal llamadas ganancias cambiarias, puede compensar monetariamente sus insuficiencias fiscales, esta política permite aumentar el gasto público sin medidas impopulares como el aumento de los tributos o de racionalización del gasto público. Sin embargo, a la larga el efecto inflacionario resulta mayor y más perjudicial para los que tan solo derivan sus ingresos del trabajo. Mas temprano que tarde la gente percibe que aun cuando sus ingresos aumentan, paradójicamente compran menos que cuando ganaban menos, la presión social no se hace esperar y la inestabilidad política se acrecienta, la confianza se desvanece, los capitales buscan refugio seguro fuera del país.Deval_2

Se cierra un círculo causal acumulativo que necesita, como la droga para el adicto, más depreciación o devaluación y la vorágine sigue, muy pocos se benefician de ello: los funcionarios públicos que poseen información que el resto no tiene y actúan estratégicamente a favor de sus propios intereses sean pecuniarios, políticos o electorales. Otros tal vez puedan compensar el proceso y hasta ganar, las grandes empresas con las que el Gobierno conviene tratos para mantener alguna fachada de éxito, las empresas que han vivido bajo la sombra protectora del estado, con la excepción de esta simbiosis perversa, el resto, la inmensa mayoría se hunde económicamente y acelera su tránsito hacia la miseria.

Políticos y economistas.

Atrapados en la inmediatez y su apego al poder, al lucro, a la materialidad, a su propia seguridad, los voceros del Gobierno, no se les ocurre otra alternativa diferente a la de recurrir a los impuestos, regulaciones y creciente fiscalización, y desvían los pocos recursos, de quienes sobreviven y producen, para calmar la inestabilidad y la desocupación, es así que transformamos la escasa capacidad de generar riqueza en consumo, como el psiquiatra que vende el diván, vive al momento con el producto de la venta pero pierde su medio de trabajo. El problema no termina, pues la misma o más cantidad de dinero circula, mientras menos bienes y servicios se producen, el resultado: más inflación con desempleo. Gira de nuevo la rueda y se acumulan presiones y males que en cualquier momento pueden hacer explosión y definitivamente dar al traste con lo que queda de democracia.Deval_4

Proletarización de la clase media es otro efecto de las medidas económicas. El encarecimiento excluye una gran proporción de venezolanos del mercado de viviendas y del automotriz, consumos representativos de la clase media venezolana. Un posible aumento del IVA (Impuesto al Valor Agregado) y la aplicación del IDB (Impuesto al Débito bancario), acrecentarían la erosión del poder adquisitivo y el desempleo, de manera que esta capa social disminuye en tamaño y se postra ante las circunstancias. Este grupo social, en vías de desaparición, es el que mas contribuye con el desarrollo de un país, profesionales, pequeños empresarios de vital importancia para la prosperidad en vías de desaparición.

Historias repetidas

En definitiva la historia se repite, la política económica en Venezuela se ha limitado históricamente a dos opciones: o se mantiene fijo el tipo de cambio, cuando el negocio petrolero va bien, o se devalúa o deprecia el bolívar, cuando el negocio petrolero va mal. Esto es a nuestro juicio una muestra la irresponsabilidad de quienes han gobernado este país, sean de la IV o de la V República, no hay diferencias. Hemos sido gobernados por gente cuyo interés por el país no supera los límites de una retórica demagógica y populista.

Cualquier iniciado en economía sabe que si el gobierno gasta más allá de sus ingresos, es inevitable la inflación y que si además ese gasto no se orienta a la inversión y se asigna discrecional y caprichosamente, según los designios del presidente de turno, tendremos no solo inflación, sino también desocupación. El grado en que sea dominante la inflación o la desocupación dependerá del grado de autoritarismo y poder que tenga el gobernante.

No hemos tenido estadistas que ofrezcan una visión de futuro, posible y deseable para el país y que generen la sinergia social necesaria para el desarrollo, sino caudillos, con muchas ocurrencias que ellos califican como “planes de desarrollo”. Ocurrencias cuya efectividad se mide por el éxito del demagogo en cada contienda electoral, primero sobre la base del antagonismo y la desunión de los venezolanos y segundo, a través del despilfarro del gasto público, en dádivas y asignaciones a los seguidores del régimen, ocultas bajo el falso manto de programas de ayuda a supuestas redes sociales en el combate a la pobreza. Resulta fácil ser presa de la tentación y pensar: ¿Será acaso que éxito electoral de nuestros partidos, consiste en la manipulación y el engaño de la creciente masa de pobres del país?, ¿Será una manera de aprovecharse de la pobreza, sin resolverla?Deval_5

Economistas y propuestas

Siempre se nos dice a los economistas que criticamos y no proponemos, adelantándonos al planteamiento reflexionaremos, para finalizar, manifestando que existen opciones, entre ellas opinaremos sobre la que consideramos mas serias desde el punto de vista económico y mostraremos nuestra propia percepción. Este análisis esta formulado en términos de viabilidad política, pues coincidimos con la idea de realizar reformas fiscales y sobre la necesidad de reformas institucionales previas

En una crisis de múltiples connotaciones, no únicamente económica, sino también, moral, ética y política, además con una necesidad, que no admite retraso, de crecimiento económico, de acumulación de capital, no se puede pensar en otra alternativa que recurrir al ahorro externo, en forma de inversiones extranjeras, abaratando el crédito internacional. Ahora, no olvidemos que el capital no tiene patria y que fluye hacia donde encuentra seguridad, confianza, éstas solo se restituyen y mejoran cuando existen instituciones públicas autónomas, independientes y bien sustentadas democráticamente. Definitivamente, reiteramos los funcionarios públicos, comenzando por el Presidente, tienen que ser servidores públicos, con el mínimo poder necesario para ejercer sus funciones. Sin menosprecio al servicio de ornato, cuido y mantenimiento de los edificios, los gerentes públicos son conserjes que administran transitoriamente los recursos de la Nación y no dueños de hacienda, son simplemente administradores temporales de la Hacienda Pública, no propietarios de un fundo llamado Venezuela.

La propuesta

  • Estrategia:
    • Convocatoria nacional y extra nacional de lucha contra la pobreza.
    • Asegurar el funcionamiento democrático e independiente de los poderes públicos.
    • Reducción constitucional de las atribuciones del Presidente de la República.
    • Convocatoria nacional para el logro de un consenso suficientemente amplio para asegurar la base política para el cambio propuesto y la recuperación de la confianza.
  • Viabilidad:
    • Si se logra legitimar el proyecto de un país con instituciones democráticas, autónomas e independientes se podrá recurrir al ahorro externo.

Recomendaciones

Crear un ambiente que propicie el desarrollo del capital social:

  • Incrementar los mecanismos de rendición de cuentas de las instituciones públicas.
  • Proveer espacios para una interacción eficaz entre lo público y lo privado.
  • Invertir en la ciudadanía a través de la educación.
  • Evaluar la posibilidad de fortalecer y promover el capital social en las políticas públicas.

Promover el Capital Social:

  • Crear una cultura de la información.
  • Invertir en la capacidad organizacional de los pobres, especialmente en aspectos vinculantes y participativos.
  • Promover un enfoque público-privado para el diseño, implementación y monitoreo de servicios públicos.

Retos empresariales

  • Aprovechar oportunidades coyunturales.
  • Capitalizar eventual giro de la economía.
  • Proteger el valor de las marcas.
  • Seguir activos en la búsqueda de eficiencias.
  • Identificar nichos para crecer.
  • Creatividad y flexibilidad.
  • Planificar inversiones con visión de mediano plazo.

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Así quedó después de la cola
03 Apr 2014 Read more

La clase media venezolana: entre la postración y la extinción

Extracto

Una de las consecuencias del modelo económico fundado en el gasto público deficitario, es que asegura el éxito electoral por la vía de una demagogia y de una retórica donde solo se ofrece, no se cumple y tampoco se recrea la responsabilidad cívica del individuo. A la larga todo el mundo espera que el gobierno le solucione la vida y ese camino conduce a la destrucción de la clase media, que es la fuerza vital del desarrollo en los países con éxito económico.

La igualación en la pobreza

Así quedó el postrado luego de una cola

Así quedó el postrado luego de una cola

Más allá del debate político que domina la vida nacional el problema económico esencial de Venezuela es el de la igualación en la miseria de la población, lo mas insólito es que nuestro país inmensamente rico y bien dotado en recursos naturales importantes, esté inmerso en un estado de escasez, comparable al de naciones escasamente dotadas. Otro rasgo distintivo es que los ministros de economía en este país parecieran vivir en un permanente estado de emergencia en el cual no se dispone del sosiego, ni del tiempo necesario para emprender una visión de país que logre la adhesión social necesaria para la estabilización y el desarrollo en un sentido amplio. Ahora con el argumento de que la información económica tienen interés político se retrasa no se ofrece.

En términos de lucha contra la pobreza y de formulación de una visión de país, la gestión de los ministros de economía han dejado mucho que decir, ha sido peor de lo mismo, pues desde sus inicios, con los que venían precedidos de credenciales académicas y de una percepción mas avanzada de la economía, como Felipe Pérez, hasta los recientes con menos credenciales ha sido pura retórica.

¡¿Cuáles planes, cuales principios?! Nada más puras ocurrencias, largos escritos, declaraciones, todas incoherentes que no califican siquiera como un buen epistolario de buenas intenciones.

El juicio de la gente

El juicio sobre la gestión de estos ministros podríamos dejárselo al público, pidiéndole que se forme sus conclusiones a partir de los hechos siguientes: Si hasta los jóvenes profesionales bien formados se siguen convirtiendo en buhoneros, que andan por doquier vendiendo baratijas, en taxis subarrendados, en tarantines de venta de loterías y otros oficios, propios de sociedades perdidas en la decadencia. Si las empresas continúan cerradas, y a pesar de la inamovilidad laboral durante esa gestión, sigue reinando el trabajo informal. Si a pesar del alto del precio del petróleo, el tipo de cambio se deteriora. Si la escasez de bienes y servicios y la inflación forman parte de la cotidianidad ¿Qué juicio pueden merecer los señores ministros?

Quien dude de la situación de crisis y de postración de los venezolanos puede constatarlo con sus propios ojos en las calles de las ciudades, donde la gente vive en colas para adquirir bien caro lo que a penas consigue, donde pululan toda clase de indigentes, mujeres, niños, ancianos, jóvenes, cuidadores de puestos en colas, gestores de requisitos burocráticos gubernamentales, cuida carros, o peor al acecho para apropiarse de algo que no le es suyo.

Lo mas salvaje de la acción de Gobierno, como también lo hicieron los que le antecedieron, es recurrir a ajustes de política económica, que de una sola vez y sin consulta disminuye la riqueza y los ingresos de los venezolanos en mas de 66 % con una fuerte depreciación cambiaria.

La historia se repite

En definitiva la historia se repite, la política económica en Venezuela se ha limitado históricamente a dos opciones: o se mantiene fijo el tipo de cambio, cuando el negocio petrolero va bien, o se devalúa o deprecia el bolívar, cuando el negocio petrolero va mal. Ahora incluso hasta con buenos precios para el petróleo y buena renta, todo va mal. Esto es a nuestro juicio una muestra de la irresponsabilidad de quienes gobiernan. Hemos sido gobernados por gente cuyo interés por el país no supera los límites de una retórica demagógica y populista.

Cualquier iniciado en economía sabe que si el gobierno gasta más allá de sus ingresos, es inevitable la inflación y que si además ese gasto no se orienta a la inversión y se asigna discrecional y caprichosamente, según los designios del Presidente, tendremos no solo inflación, sino también desocupación. El grado en que sea dominante la inflación o la desocupación dependerá del grado de autoritarismo y poder que tenga el gobernante.

No tenemos un estadista que ofrezca una visión de futuro, posible y deseable para el país y que genere la sinergia social necesaria para el desarrollo, como siempre caudillos, con muchas ocurrencias que califican como “planes de desarrollo”. Ocurrencias cuya efectividad se mide por el éxito del demagogo en cada contienda electoral, primero sobre la base del antagonismo y la desunión de los venezolanos y segundo, a través del despilfarro del gasto público, en dádivas y asignaciones a los seguidores del régimen, ocultas bajo el falso manto de programas de ayuda a supuestas redes sociales en el combate a la pobreza. Resulta fácil ser presa de la tentación y pensar: ¿Será acaso que éxito electoral de nuestros partidos, consiste en la manipulación y el engaño de la creciente masa de pobres del país, de asegurar y perpetuar su pobreza, sin resolverla?

La diferencias entre ajustes económicos inevitables y estrategias económicas

Hay que entender que las políticas macroeconómicas de ajuste son respuestas coyunturales que tan solo permiten un respiro mientras se afinan las verdaderas estrategias económicas, políticas y sociales que den frente a los problemas de fondo del país. Que si no se logra el consenso, el apoyo, para utilizar una palabra acorde con estos tiempos, la sinergia y la movilización de la mayoría de los venezolanos en pro de un proyecto de país, las políticas de ajuste no resuelven, más bien agudizan el problema. Uno se pregunta dónde están los planes de estos ministros, más allá de ajustes macroeconómicos.

Es usual creer que al depreciar o devaluar el signo monetario se encarezcan las importaciones y se abaraten las exportaciones, es corriente escuchar en nuestro país que no es posible exportar productos no tradicionales porque la moneda está sobrevaluada, así de fácil se concluye que al aumentar lo exportado y disminuir lo importado se revierte la salida de divisas y se relanza el desarrollo económico. Sin embargo, este argumento tropieza con varios obstáculos, primero los productos de exportación, en un mundo globalizado, tienen un componente importado, muchas veces nada despreciable y segundo los precios de los componentes nacionales a la larga se ajustan en alguna proporción de la depreciación. Peor aun, muchos productos con ventajas comparativas de costos, se ajustan de forma instantánea con el tipo de cambio, tal es el caso de los productos siderúrgicos en Venezuela. A la larga la devaluación o depreciación requiere, luego de ajustes sucesivos de precios, nuevas depreciaciones o devaluaciones.

En países grandes, estas medidas son mas eficaces ya que su gran volumen de comercio afecta los precios internacionales, cuando dejan de importar, los precios en el mercado mundial caen, con lo cual el costo de producir una unidad de poder adquisitivo, a través del comercio internacional es menor que en un país pequeño como Venezuela.

Nuestra tesis es que este tipo de política tiene menos efectividad en países como el nuestro, y que aun cuando inevitables solo ofrecen un segundo aire, que tiene que ser sabiamente aprovechado para lanzar un verdadero proyecto de país por medio del concurso de todos los venezolanos y no como esta ocurriendo con una lucha fraticida, donde unos pocos quieren imponer a los otros, un proyecto político cargado de una ideología fracasada, de revanchismo, resentimiento y odios. ¿Dónde está ese proyecto de los señores ministros?

Quién gana con el caos económico

El único ganador con políticas de ajustes fundadas en el tipo de cambio resulta ser el gobierno, que gracias a las mal llamadas ganancias cambiarias, pueden compensar monetariamente las insuficiencias fiscales, esta política permite aumentar el gasto público sin medidas impopulares como el aumento de los tributos. Sin embargo, a la larga el efecto inflacionario resulta mayor y más perjudicial para los que tan solo derivan sus ingresos del trabajo. Mas temprano que tarde la gente percibe que aun cuando sus ingresos aumentan, paradójicamente compran menos que cuando ganaban menos, la presión social no se hace esperar y la inestabilidad política se acrecienta, la confianza se desvanece, los capitales buscan refugio seguro fuera del país.

Se cierra un círculo causal acumulativo del gasto público, que necesita, como la droga para el adicto, más depreciación o devaluación y la vorágine sigue, muy pocos se benefician de ello: los funcionarios públicos que poseen información que el resto no tiene y actúan estratégicamente a favor de sus propios intereses sean pecuniarios, políticos o electorales. Otros tal vez puedan compensar el proceso y hasta ganar, las grandes empresas con las que el Gobierno conviene tratos para mantener alguna fachada de éxito, las empresas que han vivido bajo la sombra protectora del estado, mientras la inmensa mayoría se hunde económicamente y acelera su tránsito hacia la miseria, de nuevo el protagonista de nuestra conversación: la pobreza.

Atrapados en la inmediatez y su apego al poder, al lucro, a la materialidad, a su propia seguridad, los voceros del Gobierno, no se les ocurre otra alternativa diferente a la de recurrir al gasto público deficitario, y desvían los pocos recursos, de quienes sobreviven y producen. Es así que transformamos la escasa capacidad de generar riqueza en consumo, como el psiquiatra que vende el diván, se vive al momento con el producto de la venta, pero pierde el medio de trabajo. El problema no termina, pues la misma o más cantidad de dinero circula, mientras menos bienes y servicios se producen, el resultado: más inflación con desempleo. Gira de nuevo la rueda y se acumulan presiones y males que en cualquier momento pueden hacer explosión y definitivamente dar al traste con lo que queda de democracia. ¿En qué difieren los Señores Ministros de este retrato?

La tragedia de la clase media

Proletarización de la clase media ha sido otro efecto de las medidas económicas. El encarecimiento del dinero excluye una gran proporción de venezolanos del mercado de viviendas y del automotriz, consumos representativos de la clase media venezolana. La erosión del poder adquisitivo y el desempleo con inflación, disminuyen en tamaño a la clase media y la condenan a la postración y a la extinción. Este grupo social es el que mas contribuye con el desarrollo de un país, profesionales, pequeños empresarios de vital importancia para la prosperidad en vías de desaparición.

Creemos que el momento no admite este tipo de ajuste aplicado. En una crisis de múltiples connotaciones, no únicamente económica, sino también, moral, ética y política, además con una necesidad, que no admite retraso, de crecimiento económico, de acumulación de capital, no se puede pensar en otra alternativa que recurrir al ahorro externo, en forma de inversiones extranjeras y abaratando el crédito internacional. Ahora, no olvidemos que el capital no tiene patria y que fluye hacia donde existe seguridad, confianza, éstas solo se restituyen y mejoran cuando existen instituciones públicas autónomas, independientes y bien sustentadas democráticamente.

Definitivamente, reiteramos los funcionarios públicos, comenzando por el Presidente, tienen que ser servidores públicos, con el mínimo poder necesario para ejercer sus funciones, sin menosprecio al servicio de ornato, cuido y mantenimiento de los edificios, los gerentes públicos son conserjes que administran transitoriamente los recursos de la Nación y no dueños de hacienda, son simplemente administradores temporales de la Hacienda Pública, no propietarios de un fundo llamado Venezuela.

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