Tag Archives: incentivos perversos

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06 Jul 2015 Read more

La tragedia griega, la ortodoxia macroeconómica y la demagogia populista.

Extracto.

santorini-766677_640Grecia y muchos países en crisis solo tienen en común lo que ha sido su calvario: la debilidad institucional y la creencia de que la economía es una suerte de ingeniería social, donde la simplificación macroeconómica, es la panacea que con el aseguramiento del equilibrio fiscal, monetario y de los pagos internacionales, se resuelve todo. Sin un marco regulatorio que garantice el funcionamiento del mercado sin incentivos perversos, ninguna estrategia desde la adopción de medio de pago extranjero (dólar, euro, yuan, yen,…), hasta las reglas de la ortodoxia económica, sacará a esos países de las catacumbas. Si se adoptan esas medidas de impacto inmediato y luego el desastre continúa, no habrá más esperanza y nadie creerá en nada.

I. Los fallos de la ortodoxia macroeconómica en contextos de debilidad institucional.

Grecia al borde del abismo con una colosal deuda externa que no puede honrar. El debate sobre las medidas de ajuste en el caso griego se centran esencialmente en la exigencia o no de austeridad económica, durante más de cinco años Grecia se encuentra en va y viene pendular, sin encontrar una verdadera solución. Nuestra tesis es que ni dentro de la zona del Euro, ni fuera de ella, ni con un masivo flujo de recursos de la Comunidad, habrá salida pues el problema no se está atacando en su origen: las instituciones. Los países de la Comunidad Europea parecieran creer que Grecia es un país con una verdadera democracia en términos de fortaleza institucional, como la mayoría de los pertenecientes a la comunidad, no es así y mientras no se acometa un reforma institucional del Estado, no habrá solución.

El problema de las medidas inspiradas en las prescripciones de la macroeconomía, es que suponen la presencia de una economía sin fallos de mercado, de una política económica libre de males públicos y de una fortaleza institucional fundada en poderes públicos autónomos e independientes. Esa realidad descrita corresponde a países del llamado primer mundo y a países emergentes exitosos, no es la realidad de Grecia, que guarda más similitud con Rusia y con algunos países latinoamericanos que con países de economía avanzada y democracia consolidada.

La ortodoxia macroeconómica no ofrece resultados, en un medio plagado de regulaciones que dan lugar a incentivos perversos, donde no le es posible distinguir entre los procesos eficientes e ineficientes.

Grecia ha sido un buen libreto sobre el cómo las políticas de ajuste al margen de las reformas institucionales, sean las que sean, fallan. Donde no hay fortaleza institucional, los fondos de rescate utilizados en países en situación de “default” van a parar al barril sin fondo de la “cleptocracia”, la restitución del equilibrio fiscal termina burlada o con el sacrificio de la producción de bienes y servicios públicos sin tocar la burocracia y el mal gasto público, los esfuerzos por eliminar la emisión inorgánica de dinero deviene en destrucción del dinero orgánico, los intentos por ajustar los pagos internacionales se transforman en fuga de capitales, en fin aumenta la injusticia hacia los pueblos, sin resolver los problemas de fondo. La evasión fiscal griega siempre ha sido endémica, sus políticos corruptos, las pensiones de jubilación –y otras supuestas conquistas sociales- son fuente de estafa del erario público, su sector público una hipertrofia de burócratas extractores de renta, no son simples problemas que puede resolver la ingeniería social de la macroeconomía. Estos argumentos no significan la negación de otros factores importantes como lo han sido la manipulación financiera para asegurar el ingreso de Grecia en la Comunidad, ni los gastos militares derivados de los acuerdos con la OTAN, ambos casos mas bien refuerzan la tesis de la debilidad institucional frente a las tesis financieras explicativas.

Esta falta de cuidado con los aspectos institucionales y con el impacto regulatorio ha sido el error de la Comunidad Europea en el caso griego.

II. Los grandes perdedores con la ortodoxia macroeconómica y el populismo.

Los grandes perdedores de las crisis, en países institucionalmente débiles como Grecia, son los más pobres, para la mayoría de ellos su condición no les garantiza una mejor vida fuera de su país. Sobre quienes no se pueden ir, se descarga el peso de los ajustes: la gente sin calificación, los jubilados, los niños y los ancianos quienes sufren sin contrapartida alguna. Los países en esas condiciones involucionan, la calidad de vida desmejora, los bienes y servicios públicos no solo son escasos, son de mala calidad, es una suerte de involución histórica como la sufrida por Haití. Es un circulo vicioso de difícil salida, la pérdida de capacidad de los pobres para valerse por si mismos les hace creer que solo la benevolencia de los gobernantes que reparten dádivas les pueden hacer más llevadera su condición. Es el factor clave del populismo y la demagogia: la recreación de la cultura de la pobreza.

Un patrón en los países con debilidad institucional es la fuga de sus recursos productivos materiales, intangibles y financieros. El talento humano y el capital son recursos móviles, son preciados y buscados en todas partes y pueden emigrar hacia destinos donde pueden reproducir valor y llevar una mejor existencia. Los expertos de las teorías de la dependencia económica y del intercambio desigual, siempre han pensado que la expoliación de los recursos naturales de la periferia por el mundo desarrollado, es la fuente más grande de la injusticia, pero no, es la huida del capital social la pérdida mayor de los países con debilidad institucional, es la extinción de la clase media emprendedora. Ironías, los fondos supuestos productos de la expoliación muchas veces terminan en cuentas cifradas de quienes alguna relación tuvieron con la administración de los recursos de los ajustes macroeconómicos.

Solo un círculo pequeño de extractores de renta disfrutan y hasta mejoran su posición con los ajustes, ya que acumulan poder político y poder discrecional para administrar ayudas sin necesidad de rendición efectiva de cuentas.

Es la fortaleza institucional del Estado –poderes autónomos e independientes-, las regulaciones a través del análisis de impacto sobre el mercado y la adopción de una cultura cívica, diferente por parte del pueblo, esas son las fuentes de un futuro diferente y mejor. Hace falta un pueblo más dispuesto en reivindicar sus derechos y su empoderamiento para valerse por si mismo y no uno cuya  vida transcurre en los mercados de la mendicidad social a la espera de las dádivas gubernamentales.

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Panacea
05 May 2015 Read more

La mascarada de los aumentos salariales por decreto (Francisco J Contreras M)

Los aumentos salariales por decreto y sus limitaciones

Un país donde lo esencial se queda en el fondo de lo que se calla, electoralmente el discurso se reduce a quién ofrece mas. Los gobernantes desconocen y peor si lo saben, que sin arreglos institucionales, sin el análisis de impacto de las regulaciones públicas sobre el comportamiento de la gente y sin la rendición de cuentas por parte del Gobierno, todo aumento se transforma en sal y agua, históricamente la evidencia demuestra: nada han resuelto.

Son reales los aumentos por decreto

Desde el punto de vista económico el principio del salario mínimo encuentra su justificación en uno de los fallos del mercado: las situaciones de pobreza extrema, hay que señalar que las desigualdades de ingreso no pueden ser resueltas por esa vía.

Los aumentos del salario mínimo por decreto, no constituyen una solución al problema del deterioro del poder adquisitivo de la gente, producto de la inflación. Los aumentos siempre son insuficientes para compensar la pérdida acumulada por inflación.Laboral1

Para quienes sufren ilusión monetaria, y desean mantener su engaño, durante 49 años los aumentos de los ingresos han sido realmente espectaculares. La realidad es otra, si esos salarios aumentados los ajustamos por inflación, a valores anticipados del índice de precios para julio 2015, el gráfico cambia y muestra como esos aumentos no han significado una mejora del ingreso real.

Laboral2

Así que, ¡a despertar!, desde 1985 el nivel ha sido mas o menos el mismo unos 7.100 bolívares en poder adquisitivo a julio 2015, nada señores. Peor desde el 2008 en Venezuela hemos sufrido índices de escasez que solapan la pérdida de poder adquisitivo, lo que significa que desde el 2014 tenemos un valor que debe ser ajustado 40 % hacia arriba, es decir, un valor de 11.380 bolívares para igualar un poder adquisitivo equivalente de 7.100 bolívares.

Lo mas grave de los aumentos por decreto, es que crean en la gente el sentimiento de que la única vía para el logro de mayor ingreso real, es la de los anuncios de ajuste del Gobierno y por normas de uso y costumbre, los cuales obligan periódicamente a efectuar aumentos al margen de la productividad del trabajo. Cuando un aumento del costo laboral no se traduce en creación de riqueza, quedan dos alternativas o suben los precios, o si no se puede hacer, la quiebra a la larga de la empresa, el resultado cualquiera que sea constituye un problema.

Los verdaderos aumentos del ingreso real de la gente, son los que proceden de la creación de riqueza o de valor, en el conjunto del aparato productivo del país, que se distribuye entre los trabajadores, los empresarios y el gobierno. Si a nivel de la base productiva del país no se genera excedente económico o se desemboca en recesión o se financia el exceso con creación de dinero e inflación.

Para quienes desde el gobierno viven expresando que el trabajador es un explotado por el capitalismo, tomemos como ejemplo, una empresa cuyo margen de utilidad sea del 30%, sugerido en la Ley de Precios Justos, pues saquen la cuenta, y analicen como la utilidad de una empresa se distribuye entre Gobierno Central, Alcaldías y otras extracciones de renta fiscal, tendrán un resultado como el siguiente:

Conficc3

Casi el 40% de la utilidad va a parar a los órganos de Gobierno, entonces ¿Quién explota a quién?, por supuesto esa extracción de renta se supone que se traduce en bienestar para la sociedad, en forma de bienes y servicios públicos de calidad, pero, ¿Será así en Venezuela? Observen la calle, pregunten por la seguridad, la salud pública, la infraestructura del país.

Una excepción en todo el marco regulatorio laboral del país se encuentra en los artículos 131-132 de la Ley Orgánica del Trabajo que establece como mínimo a repartir el 15% de los beneficios líquidos obtenidos por la empresa, es una regla que al menos vincula los salarios con la productividad, se estaría distribuyendo entre los propietarios, los trabajadores y empleados lo que la empresa crea como excedente económico luego de todas la extracciones de rentas hechas por el sector público.

Para completar la reflexión, consideren la inamovilidad laboral, el conjunto de regulaciones laborales que crean incentivos contrarios a la productividad y una administración de la justicia sesgada a favor del trabajador, donde el igualitarismo niega la posibilidad de premiar el trabajo bien hecho y donde para colmo, quien trabaja con dedicación tiene que cargar sobre sus espaldas, el esfuerzo que no hacen los aprovechadores de oficio, del cuadro de los incentivos perversos.

Es el drama de la ausencia de un relato diferente sobre los problemas sociales, políticos y económicos del país, casi todas las propuestas se reducen a la presentación de una oferta electoral irresponsable, cada quien prometiendo lo que no se puede alcanzar de gratis y sin esfuerzo creador. Se calla el debate y se promociona mediáticamente discursos, donde tirios y troyanos, como Panacea ofrecen pócimas mágicas que lo curan todo.

Tabla base de análisis de la historia de los aumentos del salario básico

Esta tabla se construye a partir de la información presentada por “Sistema Integrado de Indicadores Sociales de la República Bolivariana de Venezuela (SISOV)”, sección del Ministerio del Poder Popular de Planificación, los datos tomados se muestran en la primera columna.Laboral3

Fuente: http://sisov.mppp.gob.ve/indicadores/EM0400300000000/index.php y estimaciones propias.

Los datos de la primera columna se ajustan según el poder adquisitivo esperado para el mes de julio del 2015, conforme a la información histórica de la inflación en Venezuela desde el año 1974. Debe interpretarse que para julio del 2015, cuando entre en vigencia el último salario mínimo decretado, los salarios anteriores ajustados por inflación serán los mostrados en la columna “Salario real”. Es decir que en bolívares de julio del 2015, el salario mínimo del año 1974, situado en 0,45 bolívares, en poder adquisitivo de julio del 2015, equivale a 10.930 bolívares.

Nota: debo agradecer los comentarios previos de la Profesora Yoskira Cordero efectuados sobre el tema.

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EquilImag
02 May 2015 Read more

Las condiciones necesarias para la reconstrucción del país. Primera Parte (Francisco J Contreras M)

Sanar un país sin pócimas milagrosas.

Quince años de debilitamiento institucional del país es bastante tiempo como para afectar la cultura e idiosincrasia de un país. El daño no se limita a lo económico y a la base productiva del país. Lo mas grave de la debilidad institucional es que condiciona de tal manera el comportamiento humano que reproduce todo tipo de males públicos y banaliza la legalidad.

¿Puede alguna medida económica aislada modificar ese contexto?, ¿Es posible evitar la existencia de mercados negros, la proliferación de actividades del sector informal cuya definición no existe en los diccionarios como: “raspacupos”, “bachaqueros”, “cuida puestos”, “gestores de la escasez sin una agenda que involucre la micro economía, la macro economía y la institucionalidad”?.

Cualquier medida económica que en otros países, con fortaleza institucional, hubiese tenido éxito, en nuestro país puede aumentar la tragedia, pues el problema no está siendo atacado en sus fuentes. Peor aun, puede crear falsas expectativas en la gente que luego al despertar de su sueño y encontrar con algo peor, prefieran ese ominoso pasado y pierdan toda esperanza de un mundo mejor.

Nuestra propuesta es la de un trípode de recuperación institucional del país, no puede haber éxito y estabilidad si a la mesa le falta una pata, necesita tres, ese es el desafío.

La recuperación del equilibrio institucional.

Equil1

 

La recuperación de los equilibrios micro económicos.

Equil2

 

La recuperación de los equilibrios macro económicos.

 

Equil3

Esta propuesta no considera ninguna forma devaluaciones con el propósito de ajustar el presupuesto fiscal, no es posible en este modelo, no es factible en el marco de una aproximación de política pública anti cíclica.

Recuperación del capital social.

Putnam [1] compara el capital social con un aglutinante social y con un rol decisivo en la habilidad de la gente para cooperar en aras del beneficio común. Él distingue entre dos tipos de capital social: bonding social capital o capital social aglutinante y bridging social capital o capital social vinculante.

Ese pagamento social está destrozado en Venezuela producto de la quiebra de la institucionalidad tenemos extractores de renta, aprovechadores de oficio, energía social dilapidada en actividades que destruyen y no crean valor. La clave está en recuperar esa gran parte de los beneficios derivados de la creación de capital social.  Es  alcanzar para si, la confianza, el control de la vida, de la decisión propia, el poder de decidir sobre las cosas que afectan a la propia persona en su existencia, es una libertad creadora y no una esclavitud destructora, producto de incentivos perversos creados por las malas regulaciones.

[1] Making Democracy Work: Civic Traditions in Modern Italy. Princeton University Press, 1993, ISBN 0-691-07889-0

Bowling Alone: The Collapse and Revival of American Community, New York, Simon & Schuster, 2000.

 

Este tema ya lo he tratado en otro artículo: La Improvisación como norma: “El Plan de ajustes económicos de Venezuela – Enero 2015″

 

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